La Lunita.
Camina la Lunita hasta la puerta,
agudiza el olfato con su fino bigote,
silente espera tu llegada.
No entiende la Lunita tu ausencia,
que toma por abandono y se hunde en
un marasmo somnoliento.
Sueña la Lunita con el juego,
con la siesta y la caricia de su dueña.
Se acurruca en donde
inspira y confunde con otros olores tu aroma.
No entiende tu ausencia,
se enoja y recorre,
felina y sinuosa la casa,
y lentamente se desencanta.
Se entrega la Lunita a la nada
y se nubla su mirada color miel,
apaga su juego y se entrega a la espera
triste, incomprensible.
Despierta a otro día,
laboriosa repasa su carita,
estira sus patas y lomo,
y emprende otra vez
su camino hacia la puerta.-
Autora: Nadine.
Pais: Chile.