Mezcla de sensaciones
son las que ellos despiertan
desde la amistad o el deseo
de
protección más
sincera,
un sentimiento casi maternal,
hasta la aversión
y el temor.
Cuántos cuentos, poesías,
pinturas,
cuanto arte han inspirado
sus estilizadas figuras
y sus ojos insondables?
Sea cual fuese el hechizo
que echan
sobre nosotros,
¿quién quiere
privarse
de tan privilegiada compañía?
Por mi parte, me dejo absorber
por su encanto, y me gusta
devolverles
la alegría que me
despiertan,
con toda la felicidad que
pueda darles
al menos a los que comparten
mi hogar.