La historia de Sorullo.

 Esta es una historia de mi gatito Sorullito; cuando lo adopte lo recogí de un vivero donde lo tenían cazando ratones y apropósito no le daban de comer y me sentí tan mal al ver que me miraba y lloraba de hambre, así que decidí que este lindo gatito ya no iba a llorar ni a sufrir mas, así que me porte al estilo de Robín Hood y me robé el gatito, lo guardé en mi bolsa y se quedó calladito como si supiera que no debía llorar porque nos iban a descubrir, estaba tan flaco, sin pelo y bien feo.
 Le empecé a dar comida para gato, el pobre animal tenía tanta hambre que se comía todo hasta las croketas del perro, el gato se encariñó tanto conmigo y yo con él que se hizo un vínculo muy fuerte entre los dos. Casi siempre que tenía que salir lo dejaba encerrado en mi cuarto por que no podía quedarse solo ya que si no me veía se desesperaba, lloraba y se salía a la calle, podía pasarle algo. Cuando pasó el tiempo, se puso tan hermoso mi Sorullo, que lo llevé al vivero para enseñarselo a una señora que no lo quería para que viera que el gato estaba bien y que yo si lo cuidaba, mi Sorullo era muy bello y estoy feliz de haber tenido un gato muy hermoso y que fue feliz.
 Hoy Sorullo esta en el cielo de los gatos, y eso no es triste por que es parte de la vida y sé que hay muchos gatos que hoy necesitan de mis cuidados.
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Autora: Perla.
País: México.
Escribió tambien: Vina y Capuchina.


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